CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE LA RIBAGORZA

Plaza Mayor 7
Arén  (1 hora en coche desde Foradada)
(Huesca)
Telefono: 974 543 512


Dividido en dos plantas: en la primera,  paneles explicativos muestran a través de textos y fotografías la historia de este territorio desde la prehistoria: yacimientos prehistóricos, historia antigua, el Condado de la Ribagorza, Edad Media, siglos XVI al XX.
La información histórica se acompaña con piezas de cerámica, restos arqueológicos de diferentes épocas hallados en la comarca, y con un mapa de castillos, ermitas, iglesias, monasterios, puentes y pueblos fortificados. Los valerosos ribagorzanos abandonaron sus atalayas de alta montaña para ensanchar sus fronteras; con este fin construyeron catorce nuevos castillos. El programa comarcal “Ribagorza, año Mil” propone una ruta por el siglo XI del Condado mediante la visita a los conjuntos mejor conservados y más significativos.
También se dedica  un espacio a los personajes más ilustres de la comarca: artistas y escritores, próceres y políticos, hombres de ciencia y hombres de Dios. Así como: cultura tradicional de la comarca, economía, creencias, fiestas y romerías, la arquitectura y los pueblos, los paisajes y el turismo.
En la segunda planta del edificio se muestra el rico patrimonio geológico de la Ribagorza; las características de las unidades morfológicas del Pirineo central; el Parque Natural Posets-Maladeta: (Aneto, Posets, Perdiguero, Bachimala...); la diversidad vegetal fruto de la multitud de ambientes creados por las altitudes y microclimas; la abundante fauna que ha logrado sobrevivir en un lugar en el que los bosques son muchos y la densidad de población escasa: zorros, corzos, jinetas, nutrias, ardillas, buitres, águilas reales, quebrantahuesos, urogallos, etc.

CIUDAD ROMANA EN LA PUEBLA DE CASTRO
(A 35 Kms.)

Labitolosa es una ciudad romana situada en el cerro calvario, en La Puebla de Castro.
Su vida activa se desarrolló entre el Siglo I a.C. y finales del Siglo II d.C., momento en el que se abandonó. Hasta el inicio de las excavaciones sólo una inscripción latina descubierta en el siglo XVI, daba noticia de su existencia al aludir a unos cives Labitolosani (ciudadanos labitolosanos).
Desde 1991 esta ciudad romana es excavada con regularidad por un equipo mixto de investigadores de las universidades de Burdeos y Zaragoza. Actualmente las termas y la curia están protegidas y abiertas permanentemente al público para su visita, mientras que otras zonas de la ciudad continúan en proceso de excavación y consolidación.
Se han hallado dos edificios termales, el conjunto del foro (en el que destaca la curia) una domus y varios edificios más. Como particularidades cabe destacar el buen estado de conservación de la curia (lugar de reunión de los notables de la ciudad), donde se han localizado varias inscripciones en su emplazamiento original y pedestales de esculturas.
El sistema de calefacción de las termas,  es uno de los más complejos y mejor conservados de todo el Pirineo.